Soy Alvaro Salazar. Ejecutivo de cuentas en Montevideo, Uruguay. Y la persona que cuando ve un proceso roto, no puede evitar imaginar cómo arreglarlo.
Empecé la universidad con programación y algo hizo clic — pero no era lo que esperaba. No era seguir el proceso paso a paso. Era ese momento donde el problema no tenía respuesta obvia y vos elegías cómo atacarlo. Esa libertad. Apareció el COVID, emprendí, la universidad quedó atrás. Pero esa forma de pensar no se fue a ningún lado.
Lo que tengo no es un título. Es una mente que no puede ver un problema sin empezar a desarmarlo. Mientras construyo algo ya estoy tres pasos adelante — viendo el error que todavía no pasó, la función que alguien va a necesitar la semana que viene, el caso borde que nadie mencionó en el brief.
Entro en el problema, lo entiendo mejor que nadie, y salgo con algo que funciona.
"No sigo instrucciones. Diseño hacia dónde va."
— Alvaro, sobre cómo encara los proyectos